La Dehesa de Valdeniebla

Además del patrimonio cultural, Valmojado cuenta también con un rico patrimonio natural ligado inevitablemente a la trashumancia. Ya a las afueras de la localidad puede encontrarse la Dehesa de Valdeniebla. Una dehesa es una gran extensión de terreno caracterizada por abundante presencia de vegetación, por lo que se emplea como lugar de parada y alimentación de los pastos.

La Dehesa de Valdeniebla abarca un total de casi mil hectáreas. Su variedad de flora y fauna era de sobra conocida desde antiguo y hasta la actualidad ha quedado testimonio de que los pastores trashumantes que pasaban por la Cañada Real Segoviana utilizaban esta dehesa como fuente de alimento de ganado. De hecho, seguramente se usase como zona de descanso en el recorrido desde antes de que se reconociese el camino como cañada real.

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Vista de la Dehesa de Valdeniebla (Fuente: David González Agudo)

Por la vegetación, el tipo de ganado frecuente en la zona y las utilizaciones que se pueden dar al terreno, desde 1747, fue nombrada dehesa boyal. La razón es que, desde el siglo XVIII y hasta principios del siglo XX, fueron empleadas casi exclusivamente para alimentar reses de labor. La mayor parte de dehesas boyales que había en España cambiaron sus usos a mediados del siglo XX, sobre todo en las grandes ciudades que empezaban a industrializarse. Tal es el caso de Puertollano, San Sebastián de los Reyes y algunos lugares del sur de Castilla y León que construyeron polígonos para descongestionar la sobrecargada industria madrileña.

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Detalle de la vegetación de la Dehesa de Valdeniebla (Fuente: David González Agudo)

La Dehesa de Valdeniebla está compuesta por pequeños arroyos y valles que serían mucho mayores tiempo atrás. Como testigo y superviviente de épocas pasadas más húmedas, está formado sobre todo por quejigares, aunque también aparece otro tipo de vegetación como la retama, la encima, el olmo o el enebro. Debe mencionarse su variada biodiversidad, en poco menos de mil hectáreas pueden encontrarse ciento sesenta especies distintas. En cuanto a la fauna, puede mencionarse el jabalí, el erizo, el zorro, la culebra de escalera y otros animales comunes como el conejo. Además, es un lugar destacado en presencia de especies protegidas como el águila imperial y el buitre.

El ayuntamiento, consciente de todo esto, hizo un plan en 2013 para crear una ruta natural por la dehesa, habilitada con carteles informativos y zonas de descanso. Este itinerario unifica el patrimonio natural con el patrimonio cultural, en tanto que empieza en la ermita y va pasando por el mirador, una fuente del primer tercio del siglo XX y otros lugares de descanso del camino.

Dehesa

Ermita de san Isidro Labrador, en el límite de la Dehesa del Valdeniebla (Fuente: David González Agudo)